Ni imposiciones externas, ni sanciones de linternas verdes, ni salvajes prestaciones disfrazados de inocentes bienes, textos, imagenes….
Ni revalorización de un yo, un nosotros, un aquellos, un ellos…, a través de la mirada hacia el exterior, a través de la introspectiva.
El globo se nos muestra más distante y más lejano, si aceptamos una ontología individual de los pudores.
domingo, 19 de octubre de 2008
domingo, 3 de agosto de 2008
Prueba I
Hace unos días atrás, afligido por la sensación de extrañez y nebulosidad que le produjo aquel día de trabajo. Regresó sin mucha atención a su alrededor; a la habitación progresiva.
Entre las paredes blancas, las cajas de libros y las miradas furtivas de su ropa interior; divisó lo que podría llamarse un cuento. El particular pertenecía a línea de relatos que por aquellos tiempos, se producían sin material alguno (materia prima). El refinamiento del mercado había llegado a un punto tal…, que logró, a través de sus deanes, negociar la ventas de sensaciones y sentimientos, que protegían hasta hace algunos días atrás, el sindicato mundial de seductores (poetas, vedettes, chefs, etc.). y que hoy en día son los únicos materiales accesibles, para la producción de cualquier objeto.
El sindicato que por motivos aparentemente extraños, no pudo evitar la venta de la orientación que poseía el placer; cayó rendido inmediatamente después de que los deanes mostraran sus rostros…
El relato no tiene ni pies, ni cabeza; pensó. Tampoco forma y fondo.
Durante un tiempo, él, no pudo entender cómo era posible la comprensión. Al observar le resultaba inteligible; pero cuando pensaba en ello, de repente era un marasmo de asuntos…
Pasado unos instantes dedujo que probablemente, el texto, sea de aquellos artefactos que a veces no tienen explicación, hasta que la costumbre de usarlos, crea un romanticismo de la existencia pura. Sin justificación.
Terminó por agotarse y el sentido de repente llegó.
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