jueves, 21 de enero de 2010

Jose Manuel, no dejes de escribir.

Jose Manuel; ayer después de 5 años tuve un reencuentro con la posibilidad de no sentirme mal si solo veo películas y nada mas que eso. Pensar y escarbar en los próximos diálogos, disfrutar de frases contundentes y expresiones corporales excelentemente trabajadas. Nunca dudé en pensar que el cine estaría ligado, no al ámbito académico en el que me desenvuelvo, sino en el estilo de sentir que continuamente acumulo de aquel.

Solo palabras.
Si no son inteligentes no importa.
Quieres escribir,
vamos a hacerlo¡

La moraleja cursi light que aprendí de esta hermosa película (Martín Hache se titula) es que no existe nada mas divertido y noble que confrontar con los amigos aquellas penas y glorias, quizás logros y sueños, que te quitan la poca lucidez que logras reunir en el día a día. Pero pelearte duro, pelear por la vida huevón. Sentir que te gusta, callar y escuchar las razones incorruptibles por las cuales seguir en esto en el silencio de tu letargo. Quiero eso, lo anhelo.

Escribamos de cosas diarias. No me refiero a cotidianidad, sino rutina. Pesado, no?
En clave pedante, convirtamos eso que jode en literatura. Pero no en palabras que consagren el intelecto. Aun no. Escribamos para nosotros. Hagamos nuestra correspondencia. Poca, mucha, indiferente, cálida o repugnante. Antes de escribir sobre cuanto tema sea posible designar, ¿no es acaso lógico escribir sobre nosotros?. Conocernos en la escritura. Aprender en la escritura.

Conjuro: Esta empresa será sostenida única y exclusivamente por el gusto a escribir.

Gracias,

Italo

domingo, 19 de octubre de 2008

La mecha por la pelota: ¡Deja ya la globalización¡

Ni imposiciones externas, ni sanciones de linternas verdes, ni salvajes prestaciones disfrazados de inocentes bienes, textos, imagenes….
Ni revalorización de un yo, un nosotros, un aquellos, un ellos…, a través de la mirada hacia el exterior, a través de la introspectiva.
El globo se nos muestra más distante y más lejano, si aceptamos una ontología individual de los pudores.

domingo, 3 de agosto de 2008

Prueba I

Hace unos días atrás, afligido por la sensación de extrañez y nebulosidad que le produjo aquel día de trabajo. Regresó sin mucha atención a su alrededor; a la habitación progresiva.

Entre las paredes blancas, las cajas de libros y las miradas furtivas de su ropa interior; divisó lo que podría llamarse un cuento. El particular pertenecía a línea de relatos que por aquellos tiempos, se producían sin material alguno (materia prima). El refinamiento del mercado había llegado a un punto tal…, que logró, a través de sus deanes, negociar la ventas de sensaciones y sentimientos, que protegían hasta hace algunos días atrás, el sindicato mundial de seductores (poetas, vedettes, chefs, etc.). y que hoy en día son los únicos materiales accesibles, para la producción de cualquier objeto.
El sindicato que por motivos aparentemente extraños, no pudo evitar la venta de la orientación que poseía el placer; cayó rendido inmediatamente después de que los deanes mostraran sus rostros…

El relato no tiene ni pies, ni cabeza; pensó. Tampoco forma y fondo.
Durante un tiempo, él, no pudo entender cómo era posible la comprensión. Al observar le resultaba inteligible; pero cuando pensaba en ello, de repente era un marasmo de asuntos…
Pasado unos instantes dedujo que probablemente, el texto, sea de aquellos artefactos que a veces no tienen explicación, hasta que la costumbre de usarlos, crea un romanticismo de la existencia pura. Sin justificación.
Terminó por agotarse y el sentido de repente llegó.